
¿Y a quién no le gusta sentirse princesa?
Akira es mi perro y único compañero de piso. A veces me saca de mis casillas. Pero con esos ojitos, sabe siempre ablandarme el corazón. Es bueno en todos los sentidos. Mi amiga Luisa asegura que es la reencarnación de Gandhi. Su único problema es la comida. Y es que Akira, es capaz de hacerse el muerto casi una hora entera por un trocito de jamón.
Pero qué bien que me lo pasé!